miércoles, 21 de abril de 2021
Kimmidoll
Kimmidoll es una marca que inspira sus colecciones de bolsos y monederos en las tradicionales muñecas japonesas Kokeshi, que simbolizan importantes valores como la amistad, el respeto y el cariño.
Las muñecas Kimmidoll están inspiradas en el mundo y en la naturaleza tan bella que nos rodea y cada muñeca está inspirada en unos valores propios. Se puede observar que se ha guardado un equilibrio perfecto en el diseño de las muñecas Kimmidoll inspirandose en lo tradicional oriental y en lo moderno occidental consiguiendo un equilibrio perfecto entre ambas culturas.
Las kokeshi (こけし en japonés) son muñecas tradicionales japonesas, originarias de la región de Tohoku en el norte de Japón. Se fabrican a mano utilizando madera como materia prima y se caracterizan por tener un tronco simple y una cabeza redondeada pintada con líneas sencillas para definir el rostro; el cuerpo tiene diseños florales y no poseen brazos ni piernas. La parte inferior generalmente está marcada con la firma del artesano. El origen de estas figuras se remonta a unos doscientos años, dentro del Periodo Edo (1603-1867). Se piensa que los artesanos especializados en utensilios de madera de la región de Tohoku comenzaron a hacer pequeñas muñecas para venderlas como recuerdo a los turistas que visitaban las aguas termales.Existen también las llamadas kokeshi creativas (新型こけし, kokeshi-shingata o kokeshi-sosaku) donde el artesano tiene libertad creativa en cuanto a formas, colores y diseño. Este tipo es relativamente nuevo y fueron desarrolladas después de la Segunda Guerra Mundial.martes, 9 de marzo de 2021
Formula V
Paco Pastor (cantante), Joaquín -Quino- de la Peña (guitarra solista), José Chefo (guitarra rítmica), Mariano Sanz (bajo) y Antonio -Tony- Sevilla (batería) son los componentes de Fórmula V
Fórmula V y su primer disco se presentan en Madrid el 9 de enero de 1968. El fracaso es rotundo. A la carísima producción y promoción, el público responde comprando apenas unos cientos de discos. El grupo está a punto de separarse; de hecho Chefo abandonará el grupo ese mismo año y es sustituido por Amador-Chapete-Flores (órgano). Maryni Callejo encarga a José Luis Armenteros y Pablo Herrero, componentes de Los Relámpagos, que compongan canciones divertidas para reflotar el grupo y recuperar la inversión. El segundo sencillo sale en mayo de 1968 con “La playa, el sol, el mar, el cielo y tú” en la cara A. Se cuela entre los diez discos más vendidos de aquel verano y la fórmula comienza a funcionar.
Con los mismos compositores y la misma productora consiguen antes de que acabe el año su primer superventas absoluto con “Tengo tu amor”, que les pone ya en la senda del éxito y con el que van a definir un estilo inequívoco. Las canciones tienen la misma estructura, pero no suenan iguales. Se abren con un reclamo instrumental normalmente encomendado al órgano, siguen con una estrofa enérgica y culminan con un estribillo alegre cantado a coro. Después un puente instrumental o vocal en el que el ritmo se ralentiza, vuelta a la estrofa y un final con un estribillo que se repite varias veces. Total dos minutos y medio de música y cientos de miles de discos vendidos.
En 1969 los éxitos se suceden. Es el año de “Cuéntame”, que llegará al nº1 de las listas, y también el de “Cenicienta” que, sin alcanzar el puesto cabecero, venderá doscientas cincuenta mil copias aquel verano. Ya en 1970 las ventas decrecen un tanto y aunque sus discos se asoman al hit parade no suelen pasar de la barrera del décimo puesto. En 1971, Fórmula V remonta el vuelo con temas como “Ahora sé que me quieres” y al año siguiente de nuevo reinan en playas, piscinas y verbenas con “Vacaciones de verano”, aunque alcanzar de nuevo el preciado nº1 sigue siendo para Fórmula V misión imposible.
Por fin en 1973 el bombazo “Eva María”, del que venden alrededor de trescientos mil singles solo en España, les sitúa otra vez en la cabecera de los grupos nacionales. Aparecen en televisión casi todas las semanas, hacen docenas de galas muy bien pagadas y realmente el grupo está en la cresta de la ola. Todavía seguirán ahí el siguiente verano con “La fiesta de Blas”, que será su último número uno. En el año 1975 el grupo empieza a dar muestras de agotamiento. Son ya siete años sin parar, con giras sudamericanas, más de sesenta actuaciones anuales, grabaciones, dos películas: "Un, Dos, Tres, Al Escondite Inglés" (1969) de Iván Zulueta y “A 45 rpm” (1969) de Pedro Lazaga. Todavía tendrán otro sencillo de éxito aquel verano con “Carolina”, con el que se despedirán de un público fiel a una forma de hacer música sin complicaciones. En agosto de este año, se reúnen en Palma de Mallorca los intérpretes de éxito en aquel verano. Allí, de forma inesperada para todos, en medio de su actuación, el grupo anuncia su próxima desaparición. En octubre cumplen sus últimos compromisos y Fórmula V pasa de forma elegante a la historia.
Fórmula V y su primer disco se presentan en Madrid el 9 de enero de 1968. El fracaso es rotundo. A la carísima producción y promoción, el público responde comprando apenas unos cientos de discos. El grupo está a punto de separarse; de hecho Chefo abandonará el grupo ese mismo año y es sustituido por Amador-Chapete-Flores (órgano). Maryni Callejo encarga a José Luis Armenteros y Pablo Herrero, componentes de Los Relámpagos, que compongan canciones divertidas para reflotar el grupo y recuperar la inversión. El segundo sencillo sale en mayo de 1968 con “La playa, el sol, el mar, el cielo y tú” en la cara A. Se cuela entre los diez discos más vendidos de aquel verano y la fórmula comienza a funcionar.
Con los mismos compositores y la misma productora consiguen antes de que acabe el año su primer superventas absoluto con “Tengo tu amor”, que les pone ya en la senda del éxito y con el que van a definir un estilo inequívoco. Las canciones tienen la misma estructura, pero no suenan iguales. Se abren con un reclamo instrumental normalmente encomendado al órgano, siguen con una estrofa enérgica y culminan con un estribillo alegre cantado a coro. Después un puente instrumental o vocal en el que el ritmo se ralentiza, vuelta a la estrofa y un final con un estribillo que se repite varias veces. Total dos minutos y medio de música y cientos de miles de discos vendidos.
En 1969 los éxitos se suceden. Es el año de “Cuéntame”, que llegará al nº1 de las listas, y también el de “Cenicienta” que, sin alcanzar el puesto cabecero, venderá doscientas cincuenta mil copias aquel verano. Ya en 1970 las ventas decrecen un tanto y aunque sus discos se asoman al hit parade no suelen pasar de la barrera del décimo puesto. En 1971, Fórmula V remonta el vuelo con temas como “Ahora sé que me quieres” y al año siguiente de nuevo reinan en playas, piscinas y verbenas con “Vacaciones de verano”, aunque alcanzar de nuevo el preciado nº1 sigue siendo para Fórmula V misión imposible.
Por fin en 1973 el bombazo “Eva María”, del que venden alrededor de trescientos mil singles solo en España, les sitúa otra vez en la cabecera de los grupos nacionales. Aparecen en televisión casi todas las semanas, hacen docenas de galas muy bien pagadas y realmente el grupo está en la cresta de la ola. Todavía seguirán ahí el siguiente verano con “La fiesta de Blas”, que será su último número uno. En el año 1975 el grupo empieza a dar muestras de agotamiento. Son ya siete años sin parar, con giras sudamericanas, más de sesenta actuaciones anuales, grabaciones, dos películas: "Un, Dos, Tres, Al Escondite Inglés" (1969) de Iván Zulueta y “A 45 rpm” (1969) de Pedro Lazaga. Todavía tendrán otro sencillo de éxito aquel verano con “Carolina”, con el que se despedirán de un público fiel a una forma de hacer música sin complicaciones. En agosto de este año, se reúnen en Palma de Mallorca los intérpretes de éxito en aquel verano. Allí, de forma inesperada para todos, en medio de su actuación, el grupo anuncia su próxima desaparición. En octubre cumplen sus últimos compromisos y Fórmula V pasa de forma elegante a la historia.
miércoles, 17 de febrero de 2021
BRAVO NINO
Tiene casi veinte años y ya está cansado de soñar,
Pero tras la frontera está su hogar, su mundo y su ciudad.
Piensa que la alambrada sólo es un trozo de metal,
Algo que nunca puede detener sus ansias de volar...
Libre, como el sol cuando amanece,
Yo soy libre como el mar
Libre, como el ave que escapó de su prisión
Y puede al fin volar.
Libre, como el viento que recoge mi lamento y mi pesar.
Camino sin cesar, detrás de la verdad,
Y sabré lo que es al fin la libertad.
Con su amor por bandera se marchó cantando una canción,
Marchaba tan feliz que no escuchó la voz que le llamó.
Y tendido en el suelo se quedó sonriendo y sin hablar,
Sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar...
Libre, como el sol cuando amanece,
Yo soy libre como el mar
Y puede al fin volar.
Libre, como el viento que recoge mi lamento y mi pesar.
Camino sin cesar, detrás de la verdad,
Y sabré lo que es al fin la libertad.
FOR YOUR EYES ONLY...
miércoles, 10 de febrero de 2021
El Misántropo
"Un amigo me dice que inventé la memoria histórica solo que no sabía que se llamaba así”, dice Carlos Giménez. Vestido de negro, el dibujante nos recibe a mediados de enero en su casa de la calle de Atocha de Madrid, en una de las escasísimas entrevistas que ha concedido desde que decidió hace años recluirse voluntariamente en este universo interior, rodeado de libros. Un refugio acogedor a la medida de su único habitante. Padre de cinco hijos de dos matrimonios, hoy solo tiene contacto con lo que llama “sus afectos”, las personas de su círculo más cercano que le visitan. Ha notado la pandemia solo porque ha tenido que suprimir las meriendas que organizaba de vez en cuando. Pero Giménez no está enfadado con el mundo, ni se ha convertido en una especie de J. D. Salinger del cómic español. Ha encontrado una forma de ser feliz y es ante su mesa de dibujo, en sus espacios cotidianos.
Su casa de la calle de Atocha, al lado del barrio de Embajadores donde nació y creció cuando salió del internado, está llena de recuerdos: fotos, carteles de sus años de militancia (siempre en la izquierda), figuras de sus niños de Paracuellos, una inmensa mesa de dibujo, libros para documentarse.
En sus últimos tebeos aparecen los personajes del tío Pablo y su amigo Raúl, que tienen muchos rasgos autobiográficos. La trilogía Crisálida, Canción de Navidad y Es hoy —este último publicado el pasado mes de noviembre— representa una reflexión sobre la muerte de dos personajes cargados de recuerdos que, como el propio Giménez, beben cubatas en vaso de tubo. Son cómics muy crudos a veces, pero no necesariamente tristes. Reflejan también la historia de alguien que, según iba cumpliendo años, ha decidido reivindicar su libertad y hacer lo que le da la gana. Lo que incluye no salir nunca de casa.
“Hubo un momento en que me sentí un poco agobiado por algunas amistades que tenía, que me pesaban mucho. Además, estuve malo. Y a raíz de todo eso, decidí cambiar mi vida. Me di cuenta de que no soy una persona muy afable, tengo fama de tener mala leche. Parte de lo mal que me llevo con el mundo, está en mí. Y es cierto que el mundo no me gusta. Con mis amigos, con mis afectos, no discuto nunca, no tengo ningún problema. En cambio, con la gente que está fuera de este círculo he tenido muchas dificultades. Desde que decidí no salir, la vida cada vez me ha ido mejor. Me dedico más a mi trabajo, a mis amigos. No perdí el contacto con la gente que quiero, pero sí con los que no quiero relacionarme para nada. Creo sinceramente que esta es una buena época de mi vida. Muchas cosas que antes quería ya no las quiero. Estoy recogiendo los frutos de una larga vida profesional. ¿He sido un buen padre, un buen marido? Seguramente, no. Lo único que puedo decir es que he sido, y sigo siendo, un señor que hace tebeos".
En Es hoy, el creador de Paracuellos cierra lo que podríamos llamar una trilogía dedicada a la muerte tras publicar Crisálida y Canción de Navidad, y en esta ocasión somete al tío Pablo a un soliloquio en el que bromea sobre sus historias de juventud y, marca de la casa, despotrica contra el mundo actual. Es decir, hace un repaso de su vida como el reo que espera su hora.
"Yo no creo que esté nada escrito en ningún libro del destino. Pero pienso, y hablo solamente por mi, que no hay que tener demasiado miedo a hablar de la muerte. La muerte forma parte de la vida, es el último capítulo y no por querer ignorarla va a dejar de llegar".
martes, 5 de enero de 2021
Il mio canto libero
Mi canto libre – Lucio Battisti
En un mundo que
ya no nos quiere
mi canto libre eres tú.
Y la inmensidad
se abre a nuestro alrededor
más allá del límite de tus ojos.
Nace el sentimiento
nace en medio del llanto
y se eleva altísimo y va.
Y vuela sobre las acusaciones de la gente
a todos sus legados indiferente
sostenido por un anhelo de amor,
de verdadero amor.
En un mundo que / casas un día de piedras
prisionero es / recubiertas de rosas silvestres
respiramos libres tú y yo / reviven, nos llaman.
Y la verdad / Bosques abandonados
se ofrece desnuda a nosotros / que por eso sobreviven vírgenes
y límpida es la imagen / se abren
ahora ya / y nos abrazan.
Nuevas sensaciones,
jóvenes emociones
se expresan purísimas
en nosotros.
El traje de los fantasmas del pasado
cayendo deja el cuadro inmaculado
y se alza un viento tibio de amor
de verdadero amor,
y te descubro otra vez.
Dulce compañera que
no sabes adónde ir pero sabes
que adondequiera que vayas
me tendrás a tu lado,
si tú lo quieres.
Piedras un día casas
recubiertas de rosas silvestres
reviven,
nos llaman.
Bosques abandonados
y por eso sobrevividos vírgenes
se abren,
nos abrazan.
En un mundo que
prisionero es
respiramos libres
tú y yo.
Y la verdad
se ofrece desnuda a nosotros
y límpida es la imagen
ahora ya.
Nuevas sensaciones
jóvenes emociones
se expresan purísimas
en nosotros.
El traje de los fantasmas del pasado
cayendo deja el cuadro inmaculado
y se alza un viento tibio de amor
de verdadero amor
y te descubro otra vez.
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